21 septiembre 2010

Amígdalas

Cuelgo de una amígdala de La Ciudad que no Duerme.

Algo me dice que debo continuar colgado mientras identifico dónde está la otra amígdala.

En caso de flejar pronto La Gran Manzana me habrá digerido mientras me revuelca y desdibuja en sus entrañas.

Cuando uno ve un matero con una de las tantas flores que se venden acá,
ya sabe que el abono es a base de poetas que se descolgaron de alguna amígdala.

Pablo Liendo, Central Park, NY, 02-09-2010